Hay un momento pequeñito en Alicia en el País de las Maravillas que resume perfectamente cómo actuamos muchos ante la indecisión, y que casi nadie recuerda porque no tiene ninguna frase memorable ni ningún personaje carismático detrás. Es solo un gesto. Pero qué gesto.
El problema: una seta redonda con dos poderes distintos
La Oruga le acaba de decir a Alicia que un lado de la seta en la que está sentada la hará crecer, y el otro la hará encoger. Y se marcha reptando, sin más explicación. El problema es que la seta es perfectamente redonda — no hay ningún borde, ninguna marca, nada que distinga “un lado” del otro.
La solución de Alicia
En vez de quedarse ahí dándole vueltas al asunto, o arriesgarse a probar un lado al azar, Alicia hace lo más sensato del mundo: estira los brazos todo lo que puede alrededor de la seta y arranca un trozo de cada lado con cada mano. No elige. Se lo queda todo.

Y le funciona perfectamente: usa un trozo para encoger cuando lo necesita, y el otro para crecer cuando le hace falta, ajustando su tamaño durante el resto del libro cada vez que se mete en un lío. La indecisión, resuelta sin decidir nada.
Todos hacemos esto más de lo que creemos
- Pides dos platos en un restaurante “para probar los dos”, cuando en realidad es que no te decidías por ninguno
- Haces veinte fotos casi idénticas de lo mismo, por si una sale mejor, y no borras ninguna
- Escribes dos versiones de un whatasapp difícil y acabas mandando… las dos, o ninguna, dos horas después
- Metes cinco cosas en el carrito de la compra online pensando “ya decidiré cuál me quedo”, y las compras todas
- Abres dos rutas distintas en el mapa “por si cambia el tráfico” y nunca cierras ninguna de las dos pestañas
Ninguna de estas decisiones es especialmente racional. Pero tampoco lo era la de Alicia, y a ella le salió perfecto: se pasó el resto del libro creciendo y encogiendo a placer, gracias a no haber elegido ningún lado.
Más soluciones poco ortodoxas
Si te ha gustado esta forma de resolver un problema sin resolverlo del todo, seguro que te gusta también cómo el Sombrerero decidió lidiar con el Tiempo. Puedes ver el resto de frases del libro en la entrada principal de frases de Alicia.