Reloj en mano, mirando la hora cada dos minutos, saliendo de casa ya tarde y calculando mal cuánto se tarda en llegar a cualquier sitio. Si esto te suena de algo, tranquilo/a: no eres el único ni la única. De hecho, hay alguien que lleva haciendo exactamente esto desde 1865, sin haber aprendido nada en todo este tiempo, y encima con muy buen vestuario.
El Conejo Blanco, o cómo hacer de la impuntualidad todo un espectáculo
Nada más empezar el libro, Alicia se cruza con un conejo que va vestido de chaleco, saca un reloj de bolsillo del bolsillo del propio chaleco (previsor, cuando menos) y exclama: “¡Ay, Dios mío! ¡Ay, Dios mío! ¡Voy a llegar tarde!” Y sale corriendo hacia su madriguera con tal urgencia que Alicia, pura curiosidad, decide seguirlo. Ese es literalmente el motivo por el que existe todo el libro: la prisa de un conejo con reloj.
Lo mejor viene después: en ningún momento de la historia el Conejo llega a tiempo a nada. Va corriendo del capítulo 1 al capítulo 12. Pierde sus guantes por el camino, entra en pánico porque cree que la Duquesa lo va a mandar ejecutar por el retraso, y sigue exactamente igual de nervioso la última vez que aparece que la primera. Ciento sesenta años de carrera y cero mejora.

El método Conejo Blanco (que no deberías copiar bajo ningún concepto)
Si tuviera que resumirse su técnica en un manual, sería algo así:
- Sal tarde de casa.
- Saca el reloj y comprueba que, en efecto, vas tarde.
- Corre.
- Repite mañana, exactamente igual, sin cambiar nada del proceso.
Es un sistema perfecto en su consistencia y absolutamente nulo en resultados — algo que cualquiera que haya llegado corriendo al metro sabiendo que ya lo había perdido reconocerá enseguida.
Lo que hace del Conejo el personaje más humano del libro
Con todo el disparate que rodea al País de las Maravillas —gatos que desaparecen, sombrereros a los que se les paró el reloj, reinas gritando decapitaciones— el Conejo es, sin comparación, quien menos se sale de lo reconocible. No hace magia, no habla en acertijos, no cambia de tamaño: simplemente va con prisa, todo el rato, para siempre. Carroll no necesitó inventarle ningún sinsentido — bastaba con un conejo con reloj para que cualquier lector se sintiera identificado.
Y, curiosamente, quizá es el mayor sinsentido del libro.
El resto del reparto tampoco se libra de sus manías
Si el Conejo tiene la impuntualidad como sello personal, el Sombrerero tiene el reloj parado a las seis, y la Reina de Corazones tiene su propia forma —bastante más drástica— de resolver cualquier contratiempo. Puedes ver el resto de frases del libro en la entrada principal de frases de Alicia.
Agenda Alicia en el País de las Maravillas 2027 – Digital e Imprimible
La agenda que empezó con una petición de mi hermana Alicia.
En 2024, mi hermana me pidió que diseñara para ella una agenda temática especial: que estuviera inspirada en El País de las Maravillas.
Y creé para ella una agenda llena de ilustraciones y frases del mundo de Alicia con algunas sorpresas escondidas.
Después, esa agenda dio lugar a la de 2025, 2026 y ahora 2027 que tienes disponible.
IMPORTANTE: Ésta es la Agenda Imprimible, en versión digital (PDF) para que la puedas imprimir las veces que quieras. ¿Buscas la agenda EN PAPEL, ya impresa? Encuéntrala aquí.
